El 28 de enero de 1980, Televisa reestrenó el programa Chespirito, retomando el formato de sketches individuales que había sido suspendido en 1973 para dar paso a los programas independientes El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado. En esta nueva etapa, ambos personajes regresaron como segmentos dentro del show, junto con la incorporación del sketch "Los Caquitos", que se convirtió en una de las secciones más populares. Además, el programa recuperó personajes clásicos como El Doctor Chapatín y Los Chifladitos.
Uno de los cambios más significativos de esta nueva versión fue la salida de Ramón Valdés, quien interpretaba a personajes icónicos como Don Ramón y El Peterete. Su ausencia marcó un cambio en la dinámica del programa y en la interacción entre los personajes, lo que llevó a ajustes en los guiones y en la composición del elenco.
Dentro de esta nueva etapa, Los Caquitos se consolidó como uno de los segmentos más exitosos, relatando las desventuras de El Chómpiras, interpretado por Roberto Gómez Bolaños, y El Botija, a cargo de Édgar Vivar. Con el tiempo, el sketch evolucionó, incorporando a La Chimoltrufia, interpretada por Florinda Meza, y modificando su enfoque para centrarse más en situaciones cómicas y cotidianas, dejando de lado la temática delictiva.
El regreso de Chespirito en 1980 reforzó la popularidad del universo creado por Gómez Bolaños, logrando mantenerse al aire hasta 1995 y consolidándose como un referente en la comedia televisiva de habla hispana.